¿Domingo por la tarde picando facturas? Deja de perder el tiempo: prueba el Escáner de Rayos X fiscal gratis y sin registro.

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La contabilidad no es probabilística. Nuestro motor tampoco.

Los sistemas que «adivinan» aciertan casi siempre. El problema es que tu libro contable no admite un «casi». SunnyTaz funciona al revés: automatiza solo lo verificable, y cuando la ley no es blanca o negra, se detiene y te lo eleva. Esto es lo que pasa por dentro.

El recorrido de cada documento

01

Extrae

Foto, PDF o email reenviado. El motor lee los datos crudos — importes, NIF, fechas, conceptos — sin picar una tecla.

02

Valida

Antes de opinar, comprueba: NIF contra VIES en vivo, cuadre al céntimo con aritmética exacta y duplicados o discrepancias contra lo ya asentado.

03

Cruza la ley

El semáforo. Verde: la norma es clara y se aplica — inversión del sujeto pasivo incluida, sin que tengas que saber qué es. Ámbar: zona gris — el motor clava los frenos y te pide una decisión, con tus salidas explicadas. Rojo: un dato está mal — bloqueado hasta que lo corrijas; no existe «asentar igualmente» un descuadre.

04

Asienta o eleva

Lo verde entra al libro con su porqué tatuado. Lo ámbar espera tu decisión, que queda registrada: fuiste tú, no un robot.

Seis garantías que puedes comprobar

Aritmética exacta

Cada cálculo es reproducible al céntimo. Mismo documento, mismo resultado, siempre.

VIES en vivo

Los NIF intracomunitarios se validan contra el registro europeo, no contra una lista guardada.

Los dudosos, a la vista

Lo que el motor no resuelve no se esconde en un cajón: se entrega en la lista de dudosos, con el motivo.

Huella verificable

Cada documento conserva su hash SHA-256: puedes demostrar que lo archivado es lo que subiste.

Cierre espejo

El trimestre se presenta calcado al formulario oficial, casilla a casilla: copias, no interpretas. Y una vez presentado, intocable: la máquina jamás reabre un trimestre declarado.

Tú firmas

Nada gris entra en tu contabilidad sin tu luz verde. El registro de quién decidió queda dentro, para el día que alguien pregunte.

El copiloto que aprende (y lo que jamás aprenderá a hacer)

Encima del motor determinista vive un copiloto. No asienta nada — esa parte es sagrada y pertenece al motor y a tu firma — pero mira, recuerda y avisa.

Recuerda tus decisiones

Marcas un movimiento del banco como Privé o Ignorar y la próxima vez que aparezca esa contraparte se clasifica sola — y te ofrece aplicar la misma marca a los parecidos que ya tenías pendientes. Tus criterios se convierten en reglas; las reglas siguen siendo tuyas.

Vigila los huecos con evidencia

«El banco dice que falta un justificante»: cargos reales de tu extracto sin factura asociada. Y sin esperar al banco: si el gasto habitual del mes pasado — el teléfono, el hosting — no ha llegado este mes, te lo sugiere él solo, con los datos del anterior precargados, esperando tu confirmación.

Un asesor dentro de tus cuentas, despierto 24/7

No es un chat genérico: tiene tus libros delante — tus gastos, tus facturas, tu trimestre — junto a la doctrina fiscal de tu región y lo que tú le entregues en la Bóveda de Conocimiento. Un domingo a las once de la noche, también.

Conoce sus límites

Pregúntale por algo fuera del perímetro — un ERTE, retail masivo — y te lo dirá, mandándote a un asesor humano. Un copiloto que no sabe decir «esto no es mío» es un peligro; el nuestro lo dice.

La regla de la casa: lo aprendido sugiere; solo tu firma asienta. Ninguna regla aprendida escribe en tus libros por su cuenta.

¿Quieres verlo en marcha?

El sandbox ejecuta el motor con documentos de ejemplo, sin crear cuenta.